Yo no quiero pasar la noche, cuidándote, a los pies de tu cama. Tampoco quiero que lo hagas por mí.
No quiero besarte en la frente diciéndote que todo estará bien. ¿Por qué lo haría; si nada, jamás estuvo mal?
No quiero tomarte de la mano para que no caigas, tampoco quiero abrazarte, calmándote, en medio de un ataque de pánico entre una multitud de humanos.
¿Porqué no dejarte caer, si la tierra nos recibió siempre con los brazos abiertos?, además el raspón se cura y la piel se hace mas fuerte. Ojala vieras a los demás como quien ve su imagen en el espejo y sonríe.
Enfréntate a mí, necesito un enemigo poderoso, quiero que mates, quiero que mueras, y que resucites una y otra vez.
Córtame la cabeza, lado hoja de tu espada aún respira.
Sácame la mierda, necesito una conciencia nueva.
Cuando la bruja abandono tu cuerpo, sólo quedaron sombras. No reconozco a nadie, hordas de simios con etiquetas en las frentes corren por todos lados. Por aquí los Señores de la Guerra morirían de aburrimiento.
Si tomas a la bruja otra vez, yo estaré contigo o contra ti. Tengo listas mis legiones, mis hechiceros aun no olvidan la magia.
Vamos enfréntate a mí como lo hacías antes, o si quieres, vamos a darle con todo a Dios.
domingo, 15 de noviembre de 2009
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