sábado, 14 de febrero de 2026

 El umbral de la niña osita

Hongos,
una legión de hongos alucinógenos
brotando del silencio,
respirando.
​El café humeante, negro como un pozo,
vigila los pequeños cráneos de gato,
trofeos frágiles
junto a la mancha de sangre humana.
​Y allí,
como pieles mudadas de una bestia hermosa,
yacen unos vestidos de mujer fatal...
esperando, quietos,
en la puerta de la niña osita.

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